¿Cómo controlar la falta de aire después de COVID-19?

Actualizado: ene 31

Durante la recuperación de COVID-19 es común presentar dificultad para respirar una vez que reiniciamos nuestras actividades diarias. Esta sensación de falta de aire es más frecuente en personas que estuvieron hospitalizadas durante la enfermedad, pero puede presentarse incluso en personas que tuvieron síntomas leves.


La falta de aire puede durar en promedio unas 4 semanas en la mayoría de las personas y presenta una mejoría gradual.


Si estás en etapa de recuperación del COVID-19 puedes seguir las siguientes recomendaciones para disminuir la falta de aire.


Es importante practicar respiraciones lentas y controladas con la técnica de labios fruncidos, apoyadas con el patrón de respiración diafragmática y, sobre todo, conocer las técnicas respiratorias para el ahorro de energía que evitarán que nuestros pulmones trabajen en exceso y se fatiguen.


Respiración lenta y controlada:

  1. Sentado, coloca una mano en el pecho y la otra en el abdomen.

  2. Inhala profundo y lentamente.

  3. Exhala lentamente.

  4. Realiza respiraciones lentas, de 8-12 respiraciones por minuto.

  5. Debes sentir los movimientos respiratorios con tus manos.

  6. Utiliza la técnica de labios fruncidos y respiración diafragmática para optimizar este patrón respiratorio.


Respiración con labios fruncidos:

  1. Inhala profundamente por la nariz durante 2 segundos.

  2. Exhala lentamente por la boca, con los labios fruncidos, como si estuvieras silbando durante 3 o 4 segundos.

  3. Realiza 8 repeticiones de 8 a 12 respiraciones lentas con descanso de 1 minuto entre cada repetición.

  4. Si te sientes fatigado o mareado, descansa hasta recuperarte.

  5. Realiza los ejercicios 2 o 3 veces al día o según la indicación de tu médico.



Patrón de respiración diafragmática o abdominal:


Cuando respiramos normalmente, estamos acostumbrados a contraer el abdomen mientras inhalamos y sacarlo mientras exhalamos. Para realizar la respiración diafragmática, es necesario hacerlo de forma inversa, por lo que puede llevarnos algo de tiempo dominar este patrón respiratorio y tendremos que realizarlo de una manera consciente al inicio .


Para iniciar el entrenamiento, es mejor realizar los ejercicios acostado boca arriba, de una manera cómoda y relajada (si no presentas falta de aire en esta posición). Posteriormente cuando vayas perfeccionando la técnica, puedes realizar los ejercicios sentado e incluso de pie.


Lo ideal es llegar a realizar las respiraciones diafragmáticas la mayor parte del tiempo mientras estás en recuperación. También puedes usarla como técnica de relajación en cualquier momento o antes de dormir.

Sigue estos consejos para practicar la respiración diafragmática de forma adecuada:


  1. Acuéstate boca arriba, con las manos en el abdomen y las rodillas dobladas. Si no toleras estar acostado boca arriba, puedes iniciar semi sentado o sentado.

  2. Inhala de una manera lenta y profunda mientras sacas el abdomen. La inhalación debe durar unos 2 segundos y debes sentir cómo suben tus manos al empujarlas con el aire.

  3. Mantén el aire en tus pulmones por 1 o 2 segundos sin que sientas presión.

  4. Exhala lentamente relajando el abdomen durante 3 o 4 segundos. Debes sentir que tus manos regresan a su posición inicial. Vacía los pulmones lo más que puedas.

  5. Aguanta la respiración 1 o 2 segundos y vuelve a realizar los ejercicios desde el principio.

  6. Realiza los ejercicios por 10 a 15 minutos dos veces al día o según la indicación de tu médico.


Cuando domines la técnica acostado, puedes realizar los ejercicios sentado o de pie.

Recuerda no forzar los músculos. Intenta estar lo más relajado posible para que sea más fácil y beneficioso.


Técnicas respiratorias de ahorro o conservación de energía:


Tienen como finalidad disminuir el consumo de energía de manera que disminuya la falta de aire al realizar actividades de la vida diaria como el vestirte, bañarte, cocinar o realizar actividades del hogar.


Puedes poner en práctica los siguientes consejos para disminuir la falta de aire:


  1. Realiza la mayor cantidad de actividades sentado siempre y cuando sea posible. Por ejemplo, al peinarte, doblar la ropa, arreglar la cama o preparar los alimentos.

  2. Realiza movimientos lentos y adopta posturas adecuadas durante las actividades físicas, como al recoger objetos del piso, debes hacerlo con la espalda recta y las rodillas dobladas.

  3. Descansa a intervalos regulares.

  4. Organízate de tal manera que puedas tener todo lo necesario a mano. Por ejemplo, junta todo lo necesario cerca de ti a la hora del baño o de vestirte. Es recomendable vestirte sentado.

  5. Evitar agacharte en exceso o realizar ejercicios o actividades que requieran levantar los brazos por arriba de la cabeza constantemente, como secarte el cabello con secadora o tender la ropa, ya que estos movimientos consumen mucha energía.

  6. Evita prendas apretadas o con cinturones y usa calzado cómodo y antideslizante.

  7. Al subir o bajar escaleras realiza movimientos pausados. Inhala por la nariz lentamente y exhala con los labios fruncidos al subir o bajar cada peldaño. Descansa unos segundos y realiza el mismo procedimiento en el siguiente escalón.

  8. Recuerda realizar todos los movimientos que requieren un mayor esfuerzo mientras exhalas con los labios fruncidos.

  9. Tómate tu tiempo para realizar las actividades y descansa si tienes fatiga o falta de aire hasta que te recuperes.



En caso de presentar episodios de dificultad respiratoria mientras realizas alguna actividad, puedes adoptar alguna de estas posturas para mejorar la sensación de falta de aire.

  1. De pie, apoyado en la pared con la espalda recta y los brazos a los lados con las piernas ligeramente dobladas y separadas de la pared.

  2. De pie, inclinado hacia adelante. Sujétate de una superficie firme como una silla o una mesa.

  3. De pie, inclinado hacia adelante. Apóyate sobre tus rodillas.

  4. Acostado de lado apoyando la cabeza en varias almohadas y con las rodillas ligeramente dobladas.


Mantén la posición hasta que recuperes el aliento, solicita ayuda si es necesario y si los síntomas persisten, consulta con tu médico.